Esta es una de las preguntas que más frecuentemente me han hecho a lo largo de los años: ¿Cuál es la postura adecuada para dormir? Sobre todo me la han hecho aquellas personas aquejadas de algún tipo de dolor de espalda (cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias).

Las personas pasamos aproximadamente un tercio de nuestro tiempo durmiendo, por lo que es importante prestar atención al modo en que lo hacemos e intentar que nuestra postura favorezca nuestro descanso.

Para dormir, se debe adoptar una postura que nos resulte cómoda. Esto parece una obviedad, pero es muy difícil cambiar de la noche a la mañana la postura en la que se está acostumbrado a dormir en aras de una mejor alineación corporal. Por ello vamos a dar algunos consejos sobre cómo hacer que nuestra postura para dormir, sea lo más correcta posible.

La postura que se recomienda es de lado, con las rodillas ligeramente flexionadas. La altura de la almohada dependerá de la persona. La almohada debe de permitir una correcta alineación de la columna cervical con el resto de la espalda. Es decir, tiene que ser lo bastante alta para que la cabeza no quede desviada hacia abajo con respecto al tronco, ni tan alta que quede desviada hacia arriba, por lo que dependerá de la anchura de hombros que tenga cada uno. Se puede además colocar una almohada o cojín entre las piernas para mejorar aún más la alineación del raquis. Esto es especialmente recomendable en las personas con problemas lumbares o con intervenciones de cadera o rodilla.

En caso de que nuestra postura habitual para el descanso sea boca arriba debemos tener en cuenta dos cosas. La primera es que la altura de la almohada no debe ser demasiado alta, evitando la flexión de la cabeza, ni demasiada baja para evitar una hiperextensión del raquis cervical. Aquí, igual que en la postura anterior, la altura dependerá de cada persona, más concretamente de la curvatura de nuestra espalda y de la posición natural de nuestra cabeza con respecto al tronco. Una persona con una mayor cifosis dorsal o cuya cabeza se sitúe por delante del tronco, necesitará una altura mayor que una que tenga una curva menos pronunciada. Y la segunda que, es recomendable poner un cojín o una pequeña almohada debajo de las rodillas para ayudar a disminuir la tensión que esa postura puede producir a nivel lumbar.

En cuanto a la postura boca abajo, esta es la única que es realmente desanconsejable ya que nos obliga a dormir con la cabeza totalmente girada, dificulta nuestra respiración y sobrecarga la zona lumbar, especialmente si se duerme además con almohada.

 

Isabel Alcalá-Zamora

Fisioterapeuta

Centro de día Salus Mayores