La dependencia es aquella conducta que se lleva a cabo con el objetivo de apoyarse en otras personas para obtener asistencia o cuidados, ya sea de dominio físico, económico, social o psicológico.

Los comportamientos que contribuyen la dependencia pueden explicarse a través del modelo de Little (1998). En el que podemos observar a las dos partes (cuidador y persona que recibe los cuidados). Si el cuidador tiene expectativas negativas sobre ciertas acciones actuará a través de comportamientos sobreprotectores hacia la persona cuidada, esto desencadenará en una disminución de oportunidades y con ello una disminución de sus capacidades. Cumpliéndose las expectativas que tenía el cuidador en la otra persona. Finalmente, esto llevará a un refuerzo en las expectativas que tenía inicialmente el cuidador.

Lo que podemos hacer para favorecer la autonomía es lo siguiente:

  • Adaptar el entorno, sin la necesidad de modificar los comportamientos de las personas.
  • Observar que puede hacer la persona mayor por sí misma y no adelantar conductas de ayuda.
  • No hacer nada que pueda hacer la persona mayor por sí misma y ayudar solo en lo necesario.
  • Preparar la situación: mantener rutinas y contar con la participación de la persona mayor.

Por otro lado, en los comportamientos que favorecen una conducta autónoma podemos destacar el atender a las conductas autónomas, reforzarlas y no “dejarlas pasar”, los reforzadores dependerán de la persona con la que se está tratando.

Si nos preocupa que un comportamiento pueda ser peligroso para la persona, intentaremos reconducirlo, pero no impedirlo, ya que si no se convierte en un castigo.

Por último, si la persona tiene instaurado un patrón que apoya la dependencia, hay que tratar de responder con frases que muestren confianza en sus posibilidades por ejemplo “tienes que intentar hacerlo, ya te lo he visto hacer otras veces”. También proponerle las actividades como un nuevo reto a superar, por ejemplo “vamos a intentar que lo hagas solo/a, si no puedes yo te ayudo no te preocupes”. Además, debemos ser persistentes y pacientes si no conseguimos ningún avance al principio.

En nuestros centros de día Salus Mayores buscamos dar una mayor autonomía al paciente, para que se sienta capaz de lograr cualquier cosa por sí mismo y que esto se pueda generalizar a su vida cotidiana.

Paola Stefania Castro Barba y Gema Díaz Blancat neuropsicóloga de los centros de día de Salus Mayores

Referencias

 

Baltes, M. M., & Wahl, H. W. (1996). Patterns of communication in old age: The dependence-support and independence-ignore script. Health Communication8(3), 217-231.

 

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