El envejecimiento conlleva cambios a nivel cognitivo, psicológico y funcional repercutiendo en la calidad de vida de las personas y en su desempeño ocupacional. Por ello, en Salus Mayores consideramos que es imprescindible que las personas tengan ocupaciones significativas.

Desde el departamento de terapia ocupacional indagamos sobre la ocupación del ser humano y sobre todos los factores que hacen emergerla o limitarla. La ocupación se podría definir como aquellas actividades a las que atribuimos significado que realizamos en nuestro día a día. Estas actividades se desarrollan dentro de un contexto social y pueden fomentar la participación en el ambiente que nos rodea.

Por ello, para que nuestros usuarios puedan tener un envejecimiento activo desde Salus Mayores trabajamos teniendo en cuenta determinados aspectos:

  • Respetar los valores que cada persona tenga.
  • Promover la realización de ocupaciones significativas a través de los intereses
  • Intentar que mantengan la mayoría de sus hábitos y rutinas pese a que se vayan encontrando con limitaciones en su día a día y requieran de determinadas adaptaciones.
  • Mantener los roles que han desempeñado durante toda su vida y no destacar únicamente el rol de enfermo (rol de pareja, rol de padre/ madre, rol de hijo, rol de hermano, rol de trabajador…).
  • Mantener y/o promover un papel activo en la sociedad.

 

¿Cómo realizamos la intervención desde Salus Mayores teniendo en cuenta los aspectos mencionados con anterioridad?

En primer lugar, nos basamos en la observación, historia clínica, entrevistas semiestructuradas y escucha activa tanto con los usuarios como con los familiares. Incluso dando gran importancia a las propuestas que nos puedan realizar los usuarios. Hay algunas escalas que nos pueden ayudar a recoger información de forma más objetiva (cuestionario ocupacional, listado de intereses, listado de roles…).

En segundo lugar, vamos probando con diversas actividades. Pasando por varias fases:

  • Exploración: proponemos activdades y valoramos cuales son las más significativas para la personas.
  • Competencia: una vez identificadas. La persona irá adquiriendo habilidades, incorporará rutinas y desarrollará roles ocupacionales ante las demandas del ambiente.
  • Logro: participación satisfactoria en actividades del centro y de su día a día.

 

Por último, iremos valorando cada cierto tiempo. Hay que tener en cuenta que los intereses y valores de la persona pueden ir modificandose con el tiempo o con las demandas/capacidades según va cambiando su estado cognitivo, psicológico y funcional.

 

 

Miriam Serrano Rollón

Terapeuta Ocupacional

Salus Mayores Ríos Rosas

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *