La hemiplejía es la parálisis de los músculos de un lado del cuerpo. En concreto, el lado contrario a la zona cerebral en la que ocurre el accidente cerebrovascular (ACV) o ictus. Se produce una pérdida de movimiento voluntario con afectación del tono muscular y sensibilidad en toda la extensión de uno de los lados del cuerpo.

En las primeras etapas, durante el período agudo, es muy importante la rehabilitación del paciente, en particular cuando todavía está en la cama o en el sillón y necesita muchos cuidados.

El cuerpo del paciente parece dividido en dos mitades, el lado hemipléjico y el lado no hemipléjico. Esto se pone de manifiesto en la manera en que el paciente desvía la mirada del lado afectado y rechaza el brazo y la pierna de ese lado. La posición de la cama en la habitación deberá favorecer que mire a través de su lado afectado hacia la actividad general o elementos de interés, de esta forma hacemos que ese lado del cuerpo esté más presente. La mesita se encontrará en el lado afectado para cruzar la línea media del cuerpo.

Al visitar al paciente hemipléjico, los familiares tienden a sentarse del lado no afectado, ya que su cabeza mira más usualmente hacia ese lado y es más fácil fijar su atención. Al contrario, deben sentarse del lado afectado y deberán girar su cabeza hacia ellos. Deben luego esforzarse para atraer su atención, estimulándolo a mirarles y hablarles. Su conversación y su presencia lo incentivarán y lo ayudarán a recuperar su estado de conciencia, es decir, le ayudarán a volver a tener presente el lado afectado de su cuerpo. Así como también dar un estímulo táctil a la mano y/o brazo afectado le proporcionará estimulación sensitiva y le hará tomar conocimiento del miembro.

tratamiento de ictus

Inicialmente los familiares interesados pueden estimular al paciente ejercitando su brazo en forma autoasistida, luego pueden incentivar otras actividades apropiadas tales como corregir la postura y ayudar en la realización de actividades terapéuticas del cuidado de su persona.

Estas posturas antes mencionadas son:

-Posición acostada sobre el lado hemipléjico: con la cabeza mirando hacia delante y el tronco ligeramente inclinado hacia atrás (con un cojín colocado detrás de la espalda y nalgas). El hombro hemipléjico que queda tocando con la cama estará dirigido hacia delante con el codo estirado y la palma de la mano mirando hacia arriba. La pierna hemipléjica con la cadera estirada y la rodilla ligeramente doblada. La pierna no hemipléjica adelantada sobre un cojín con la cadera y la rodilla ligeramente flexionadas. El brazo no hemipléjico colocado sobre el cuerpo o sobre un cojín.

-Posición acostada sobre la espalda: la cabeza  sobre una almohada rotada hacia el lado afectado e inclinada hacia el lado no hemipléjico. Se puede mantener el brazo hemipléjico elevado  o derecho al lado del cuerpo sobre un cojín. El codo, la muñeca y los dedos se mantienen estirados y con la palma de la mano mirando hacia arriba. La cadera hemipléjica se encuentra estirada y sobre el cojín que sostiene el brazo hemipléjico.

Lucía Molina Muñoz

Fisioterapeuta en Salus Mayores

Nº colegiada: 11743