Desde Salus Mayores Centro de Día queremos compartir lo que significó para uno de nuestros usuarios el sufrir un ictus. A raíz de esta nueva etapa de su vida y los sentimientos vividos crea una bonita poesía llena de sentimiento.

Vivencia de un Ictus por Juan L.

En mayo del año 2009 sufrí un fuerte Ictus que me dejo con un pie en la tierra y otro en el más allá.

Las secuelas del ictus son muy variadas tanto en modo minusvalía física o psíquica, etc. Y es que según la parte afectada del cerebro del cerebro las secuelas que deja son muy específicas. Después de una vivencia dura descarnada, yo diría que para mí el ictus fue como un ladrón sanguinario que intenta robarte lo mejor que tienes, tu propia vida personal; si esto te ocurre no admitas el robo, lucha con mano dura y adora la infinidad de estrellas que cuelgan del firmamento como si cada una representase una vida humana. Como hablamos de paseo por el firmamento hazte el encontradizo con el hacedor de toda clase de vida existente y agradéceselo. Con ello no solo conseguirás ganar la batalla contra el ictus, si no lo que es mejor la planificación de tu propia VIDA.

Como contestación a la irá que invadió toda mi persona surgió esta poesía:

 

PREJUICIOS VENCIDOS

Hubo una mano invisible

que me asesto un bofetón,

sentándome en una silla

y robándome el control.

Fue muy duro en sus principios;

¿Después? , después me habló el corazón.

Pude sacar mis redaños

de mi covacha interior

para sacudirle el polvo

y luego tenderlo al sol

Vencidos mis prejuicios

domina al fin la razón.

Llevo una vida tranquila

con unas gotas de humor.

 

JUAN L.