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¿Qué es el ictus leve o isquémico?

que es el ictus isquémico

Un ictus leve es un episodio cerebrovascular en el que se produce una interrupción temporal del flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro. Habitualmente, este término se utiliza para referirse a un ataque isquémico transitorio (AIT), cuyos síntomas pueden durar unos minutos o unas horas y desaparecer posteriormente.

Aunque los síntomas desaparezcan, un ictus leve debe considerarse una urgencia médica. En el momento en que aparecen las primeras señales no es posible saber si se trata de un episodio transitorio o de un ictus que puede provocar una lesión cerebral permanente.

Por este motivo, ante síntomas como pérdida repentina de fuerza, dificultad para hablar, alteraciones en la visión o problemas de equilibrio, es fundamental solicitar atención médica de inmediato.

Además, sufrir un ataque isquémico transitorio puede indicar que existe un mayor riesgo de padecer posteriormente otro episodio cerebrovascular, por lo que es importante identificar su causa y controlar los principales factores de riesgo.

Esta interrupción puede tener dos posibles causas:

  • Ictus hemorrágico: producido por la rotura de vasos sanguíneos.
  • Ictus isquémico: producido por la obstrucción de vasos sanguíneos por un coágulo o materia grasa.

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¿Cuáles son los primeros síntomas de un ictus leve?

El ictus leve o isquémico transitorio, es un ACV de escasa intensidad y duración que produce los siguientes síntomas:

  • Dificultad para hablar o comprender el lenguaje oral.
  • Pérdida total o parcial de la visión.
  • Desequilibrio, mareo, sensación de vértigo.
  • Dolor de cabeza muy intenso repentino y puntual.
  • Debilidad o entumecimiento de un hemicuerpo (uno de los lados del cuerpo, derecho-izquierdo).

Es importante avisar a los servicios de urgencia al advertir estos síntomas, ya que una actuación inmediata puede impedir un daño cerebral más severo o la aparición de un posterior ictus (la probabilidad de sufrir un ictus tras un ictus leve o isquémico, aumenta hasta en un 12% en el siguiente año).

En Salus Mayores, centro de día en Madrid de referencia, sabemos la importancia que tiene la detección precoz de los síntomas, por eso todos nuestros profesionales cuentan con formación especializada en daño neurológicos (daño cerebral adquirido y sobrevenido). Descubre nuestro servicio de rehabilitación de ictus en Madrid.

Cómo reconocer rápidamente un ictus: Método F.A.S.T.

Una forma sencilla de recordar algunos de los principales signos de un ictus es utilizar el método F.A.S.T., basado en cuatro aspectos fundamentales.

  1. Face (cara): Pedir a la persona que sonría y observar si existe una caída o falta de movilidad en uno de los lados del rostro.
  2. Arms (brazos): Pedirle que levante ambos brazos al mismo tiempo. La pérdida de fuerza o la incapacidad para mantener uno de ellos elevado puede ser una señal de alerta.
  3. Speech (habla): Comprobar si puede pronunciar correctamente una frase sencilla. Un habla extraña, incomprensible o una dificultad repentina para comunicarse pueden indicar un problema neurológico.
  4. Time (tiempo): Ante cualquiera de estos síntomas es necesario actuar inmediatamente y solicitar atención médica.

El tiempo es un factor especialmente importante ante cualquier sospecha de ictus. Incluso cuando los síntomas parecen leves o empiezan a desaparecer, la valoración médica no debe retrasarse.

¿Qué hacer ante los síntomas de un ictus leve?

Ante la aparición de síntomas compatibles con un ictus leve o AIT, se debe actuar como si se tratara de una urgencia médica.

En España, la recomendación es llamar al 112 para solicitar asistencia sanitaria. No conviene esperar a comprobar si los síntomas desaparecen por sí solos, ya que durante los primeros minutos no es posible diferenciar con seguridad un ataque isquémico transitorio de un ictus de mayor gravedad.

Siempre que sea posible, es útil recordar o anotar la hora aproximada en la que comenzaron los síntomas. Esta información puede resultar importante para los profesionales sanitarios durante la valoración.

También es aconsejable seguir las indicaciones proporcionadas por los servicios de emergencia y evitar administrar medicamentos por iniciativa propia.

Aunque la persona recupere el habla, la movilidad o la visión y parezca encontrarse completamente bien, debe recibir atención médica. El objetivo es comprobar qué ha ocurrido, identificar posibles causas y determinar si existe riesgo de sufrir otro episodio cerebrovascular.

La rapidez en la atención permite realizar las pruebas necesarias y establecer las medidas de prevención más adecuadas para cada situación.

¿Cuáles son las causas de un ictus leve?

El ictus leve o ataque isquémico transitorio se produce por una disminución o interrupción temporal del flujo sanguíneo que llega a una zona del cerebro.

Uno de los mecanismos que puede provocar esta interrupción es la presencia de un coágulo de sangre que bloquea temporalmente una arteria. También pueden intervenir diferentes alteraciones cardiovasculares que dificulten una correcta circulación sanguínea hacia el cerebro.

Es importante diferenciar entre la causa directa del episodio y los factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de padecer un ictus.

Entre estos factores se encuentran:

  • Hipertensión arterial.
  • Alteraciones del colesterol.
  • Diabetes.
  • Tabaquismo.
  • Determinados problemas cardiovasculares.
  • Algunas arritmias.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Sedentarismo.

La presión arterial elevada es uno de los principales factores relacionados con el riesgo cerebrovascular. Del mismo modo, determinadas enfermedades cardiovasculares pueden favorecer la formación de coágulos capaces de llegar hasta los vasos sanguíneos del cerebro.

Después de un AIT, los profesionales sanitarios pueden realizar diferentes pruebas para intentar identificar el origen del episodio. Conocer la causa es especialmente importante porque permite adoptar medidas destinadas a reducir el riesgo de que vuelva a producirse otro ictus.

Diferencias entre un ictus leve y un ictus grave

La principal diferencia está relacionada con la duración de los síntomas y las consecuencias que produce la interrupción del flujo sanguíneo cerebral.

Característica Ictus leve o AIT Ictus establecido
Inicio de los síntomas Repentino Repentino
Tipo de síntomas Neurológicos Neurológicos
Duración Temporal Puede prolongarse
Evolución de los síntomas Pueden desaparecer Pueden persistir
Flujo sanguíneo Interrupción temporal Puede mantenerse la obstrucción o el daño
Lesión cerebral Debe valorarse médicamente Puede existir lesión cerebral
Secuelas Pueden no ser evidentes Pueden aparecer diferentes secuelas
Rehabilitación Depende de cada caso Puede ser necesaria
Riesgo posterior Puede existir riesgo de nuevos episodios También requiere prevención secundaria
Atención médica Urgente Urgente

Autor: Ricardo Santiago Rodríguez

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