La aparición de sintomatología depresiva es frecuente en la población mayor, y más concretamente en pacientes con deterioro cognitivo. Esta afirmación pretende dar visibilidad a la aparición de ciertos signos, que pueden considerarse “normales” como señal de envejecimiento; no obstante, la aparición de fluctuaciones en el estado anímico debe ser tenida en cuenta y realizar una evaluación de los síntomas, gravedad y repercusión funcional y cognitiva.
La vejez, entendida en el contexto del ciclo vital de una persona, es una etapa de muchos cambios, en los que predomina la pérdida de seres queridos, enfermedad, pérdida de funcionalidad, independencia, autonomía, etc. Sin embargo, no todos los pacientes desarrollan depresión. En ocasiones se puede dar como resultado de lesiones en el tejido cerebral de áreas responsables del procesamiento afectivo.