En los últimos años, las salas sensoriales han dejado de ser un recurso exclusivo para la infancia o la atención a personas con discapacidad. Cada vez más residencias, centros de día y programas de envejecimiento activo están incorporando estos espacios interactivos y multisensoriales como parte de la terapia ocupacional para adultos mayores, con el objetivo de mejorar su calidad de vida, estimular las capacidades cognitivas y sensoriales, y favorecer el bienestar emocional.
¿Qué es la estimulación sensorial?
La estimulación sensorial es el proceso de recibir, procesar e interpretar información del interior y exterior a través de los sentidos para crear percepciones y sensaciones.
Su objetivo principal es mejorar la percepción y respuesta sensorial para contribuir a un bienestar general y mejorar la calidad de vida. En este caso, en personas mayores con Alzheimer u otras demencias, la estimulación sensorial ofrece beneficios significativos para fomentar la conexión con el entorno.
Tipos de estimulación sensorial
Sistema visual
Procesa toda la información relacionada con las imágenes que nos rodean. Reconoce objetos, personas y entornos, se orienta en espacio y coordina la vista con el movimiento. Cuando esto se ve afectado por la edad o enfermedades, se puede realizar una estimulación suave a través de fibras ópticas, luces o proyecciones.
Sistema auditivo
Se encarga de percibir vibraciones y sonidos y procesarlos en el cerebro. Detecta sonidos y entiende el lenguaje oral, permite una orientación y regula las emociones.
La música terapéutica, sonidos naturales o audios con carga emocional pueden evocar recuerdos significativos y mejorar el estado de ánimo.
Sistema táctil
Permite captar sensaciones, explorar el entorno, proteger al cuerpo de estímulos dolorosos o dañinos y activar respuestas emocionales.
El tacto permite crear una conexión emocional, ofrecer calma y generar seguridad. Objetos táctiles, mantas pesadas o materiales con diferentes texturas ayudan a promover bienestar.
Sistema olfativo
Está íntimamente ligado con la memoria y las emociones, permite identificar aromas agradables y puede influir en el apetito y estado emocional.
Los aromas evocan recuerdos profundos, incluso cuando el deterioro es mayor.
Sistema gustativo
Favorece la relación con la comida, contribuye al disfrute y a la memoria emocional. Una disminución del gusto puede provocar pérdida de apetito y placer al comer. La estimulación gustativa favorece la nutrición y al bienestar emocional.
Sistema propioceptivo
Percibe información del cuerpo respecto a éste y al entorno, permite coordinar el movimiento y la postura, regular la fuerza, mantener el equilibrio y ofrecer conciencia corporal.
Si la propiocepción se ve dañada aumenta el riesgo de caídas y dificultad para realizar movimientos precisos. Para reforzarlo, se llevan a cabo actividades como presionar objetos o mantas con peso.
Sistema vestibular
Es el responsable del equilibrio, la orientación espacial y estabilidad. Puede afectar a la seguridad al caminar, por lo que movimientos de balanceo o ejercicios en silla pueden mejorar la estabilidad física.
Beneficios de la estimulación sensorial
- Activa el cerebro de forma no invasiva y promueve conexiones neuronales en áreas que pueden verse afectadas por la enfermedad. Además, incentiva la atención y concentración, mejora la orientación temporal y espacial y refuerza la memoria sensorial y emocional.
- Reduce el estrés, ansiedad y estados de agitación. Permite una regulación emocional que ayuda a disminuir la ansiedad, reduce episodios de agitación y facilita la relajación profunda.
- Fomenta el movimiento y la motricidad. Erróneamente, se asocian las salas sensoriales a momentos de relajación, sin embargo, es una herramienta muy útil para incluir actividades que estimulen la motricidad a través de paneles interactivos, ejercicios con luces o pelotas sensoriales.
- Activación de recuerdos y emociones positivas. Los sentidos están ligados a la memoria emocional y, debido a esto, una melodía o un olor puede evocar recuerdos significativos. Permiten favorecer el vínculo afectivo, mejoran la comunicación y ayudan a evocar recuerdos olvidados.
La estimulación sensorial, la cual realizamos en nuestro centro de día en Madrid, aporta numerosos beneficios a las personas mayores, ya que no solo favorece el funcionamiento cognitivo y emocional, sino que también contribuye al bienestar físico y a una mayor conexión social. Integrar este tipo de actividades en la rutina diaria permite ofrecer a los usuarios experiencias más completas y significativas, creando un entorno estimulante, acogedor y lleno de oportunidades para mejorar su calidad de vida.
Autor: María Liso Cavia
