- Reducir el estrés y la ansiedad al proporcionar un ambiente tranquilo, agradable y mediante técnicas de relajación guiadas por el terapeuta ocupacional.
- Enlentecer el proceso de deterioro cognitivo asociado a la edad, mejorando sus habilidades cognitivas.
- Potenciar los sentidos y fomentar la conexión con el entorno regulando la cantidad, intensidad y variedad de estímulos que hay en la sala.
- Fomentar las relaciones sociales entre usuarios, aumentar la sensación de bienestar global y trabajar los aspectos psicosociales.
- Trabajar la estimulación de los diferentes sentidos.
- Mejorar la calidad de vida de los usuarios debido a la sensación de relajación y paz, consiguiendo así un bienestar emocional.
- Potenciar la comunicación no verbal a través de gestos, sonidos y expresiones faciales que les generen los diferentes estímulos que ofrece la sala.
- Retrasar la pérdida funcional. La estimulación en este tipo de salas puede involucrar la manipulación de objetos y movimiento, lo que ayuda a mantener habilidades motoras y la coordinación.
- Fomentar la autonomía, el control emocional y las reacciones a diferentes estímulos.
- Potenciar la creatividad y la expresión artística.
- Aumentar la autoestima y autoimagen de los usuarios, logrando así una mayor adherencia al tratamiento.
El enfoque de la terapia ocupacional, holístico y centrado en la persona, permite adaptar las experiencias sensoriales para satisfacer las necesidades del adulto mayor, una práctica terapéutica que se centra en activar los sentidos para mejorar el bienestar físico, emocional y cognitivo de las personas, de esta manera la sala se convierte en un recurso fundamental para mejorar la calidad de vida y promover el bienestar en la población geriátrica.