Un buen ajuste psicosocial es uno de los pilares del bienestar subjetivo de las personas, y es fundamental realizar el abordaje terapéutico y promover la comunicación efectiva para pacientes con demencia teniendo en cuenta las variables psicológicas.

Estudios recientes coinciden en la necesidad de fomentar la comunicación activa de estos pacientes, e incentivar la expresión de sus emociones (actuales y pasadas).
Sin embargo, no siempre es fácil tener una comunicación efectiva con estos pacientes, entre otras cosas, por la falta de información sobre las limitaciones que encontraríamos en función del deterioro cognitivo.

Esto supone todo un reto para familiares y cuidadores, ya que se debe adaptar la comunicación al grado de comprensión verbal y razonamiento de la persona en cuestión.
Para tener una comunicación efectiva y afectiva con nuestros mayores tenemos que tener en cuenta:

  • Evitar infantilismos: no todas las personas reciben del mismo grado este tipo de lenguaje, por lo que, en primera instancia, evitaremos el uso de lenguaje infantil. Háblale como un adulto.
  • Haz preguntas sencillas: no utilices dobles sentidos, oraciones de sujeto indirecto o de relativo; en la medida de lo posible, utiliza mensajes directos.
  • Evitar la confrontación directa: no intentes discutir o razonar sobre alguna idea o conducta que manifieste; en muchas ocasiones, la rigidez o inflexibilidad cognitiva es un rasgo derivado de una afectación neurológica subyacente, por lo que no se debe luchar contra una idea persistente, por muy equivocada que sea.
  • Dale tiempo a responder: no esperes respuestas inmediatas. La comunicación es una función cognitivamente compleja, que implica el correcto funcionamiento de otras funciones. Por ello, a pesar de que la persona en cuestión no tenga afectado el lenguaje, puede presentar dificultades en ocasiones para mantener una conversación fluida.
  • No darle lecciones: procura no hacerle pasar vergüenza o caer en reproches que puedan humillarle por no saber cosas que tu das por sentado.
  • Hazle partícipe: Evita hablar de él/ella con otras personas como si no estuviese presente.
  • Ante preguntas repetitivas: contesta de forma breve manteniendo el buen trato y desviando su atención a otro estimulo o conversación.

Procura seguir estos consejos y adaptarlos a tu familiar para fomentar su bienestar subjetivo. ¡Espero que os sirvan de ayuda!

Conoce nuestro servicio de neuropsicología para mayores.

Autor: Paula de Cos

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