Las fracturas en mayores es una de las lesiones traumatológicas mas frecuentes en esta población. Una de las causas más frecuentes de las caídas y por consiguiente fracturas en la población adulta es la osteoporosis que consiste en la disminución de la densidad de masa ósea por lo que los huesos se vuelven más porosos, aumenta el número y el tamaño de las cavidades que existen en su interior, son más frágiles, resisten peor los golpes y se rompen con mayor facilidad. Con nuestro servicio de rehabilitación de fracturas en mayores, puedes acelerar el proceso de recuperación de esta lesión.

La rehabilitación es fundamental en este tipo de lesiones con el objetivo de:

  • Favorecer la consolidación de la fractura
  • Disminuir las complicaciones derivadas de las inmovilizaciones como puede ser la rigidez articular
  • Fortalecer la musculatura para evitar una pérdida de masa muscular mayor
  • Aliviar el dolor
  • Reeducar los movimientos que se han visto limitados tras la fractura

Dependiendo de la gravedad y la región de la lesión, hay varios tipos de tratamientos:

  • Tratamiento conservador
  • Tratamiento quirúrgico
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Tipos de fracturas en mayores

Fractura de fémur

El fémur es el hueso más largo y fuerte del cuerpo situado en la región del muslo por lo que para que se produzca una rotura de este hueso debe de haber un gran impacto en el. Hay varios tipos de fracturas que se pueden producir en este hueso:

  • Fractura transversal. En este tipo de fractura, la ruptura se produce en una línea recta horizontal que atraviesa el fémur.
  • Fractura oblicua. Este tipo de fractura tiene una línea angular a lo largo del hueso.
  • Fractura en espiral. La línea de la fractura rodea el hueso, así como las líneas de un bastón de caramelo.
  • Fractura conminuta. En este tipo de fractura, el hueso se rompe en tres o más partes.
  • Fractura expuesta. El fémur atraviesa la piel.

Uno de los síntomas mas comunes en este tipo de fracturas es la imposibilidad de cargar el peso en la pierna afecta y por consiguiente la deambulación.

El tratamiento utilizado para este tipo de fracturas o bien puede ser un tratamiento conservador con una rehabilitación progresiva o un tratamiento quirúrgico: fijación externa, placas y tornillos o clavado inter-medular. Para una óptima recuperación del paciente, tras el periodo de intervención quirúrgica será necesaria la rehabilitación con el fin de recuperar fuerza y movilidad, así como aliviar el dolor.

Fractura de cadera

La articulación de la cadera esta compuesta por la cabeza del fémur y la pelvis en la región del acetábulo, la mayoría de las fracturas de cadera se produce en una de las dos partes del fémur, que es el hueso más largo que comprende esta articulación o bien puede ser el cuello del fémur (situada en la parte superior del hueso) o en la región intertrocantérea situada en la parte mas posterior de la articulación.

Una de la clínica mas frecuente de la fractura de cadera es dolor en la ingle y la dificultad para caminar.

El tratamiento utilizado para las fracturas de esta articulación suele ser quirúrgico ya que el tratamiento conservador en este tipo de fracturas suele ser tener una larga estancia hospitalaria y las complicaciones que ello conlleva. El tratamiento quirúrgico consiste en una reparación interna con tornillos, reemplazo total (más frecuente en personas mayores) o parcial de cadera.

En este tipo de fracturas la fisioterapia al inicio se centra en ejercicios de movilidad y de fortalecimiento de los miembros inferiores. La siguiente parte del tratamiento consistirá en continuar con el fortalecimiento de ambos miembros inferiores, reentrenar la marcha y mejorar el equilibrio.

Fractura de muñeca

Las fracturas de muñeca son las fracturas más comunes en el miembro superior tras sufrir una caída, debido a los desplomes hacia delante, que obligan a apoyar las manos en el suelo para amortiguarlos. La zona recibe un impacto que afecta a la estructura ósea, la cual presenta un deterioro por la edad.

Para evitarlo, además de las recomendaciones tradicionales para frenar las caídas, los expertos aconsejan una buena nutrición y la práctica habitual de ejercicio suave, por ejemplo, en sesiones de fisioterapia. Una muñeca fracturada suele perder movilidad y puede suponer una discapacidad en personas de mayor edad y perjudicar su calidad de vida.

Los principales síntomas son dolor, hinchazón, sensibilidad y moretones alrededor de la zona, limitación de la movilidad en la muñeca o el dedo pulgar, deformación visible de la región e incapacidad para sostener objetos. El tratamiento de elección puede ser de tipo conservador, en el cual se inmovilizará la extremidad intentando volver a moverla lo más temprano posible y se utilizará cabestrillo si hace falta. Por otra parte, si es necesario de deberá optar por tratamiento quirúrgico, donde se emplearán distintas técnicas con el fin de dejar la articulación en perfectas condiciones para una posterior rehabilitación. En cualquier caso, el paciente afectado tendrá que pasar por un periodo de rehabilitación y fisioterapia para recuperar lo máximo posible la movilidad y la funcionalidad de la mano.

Fractura de humero

La fractura de húmero es una de las fracturas más frecuentes en el anciano, muchas veces condicionada por el grado de osteoporosis del paciente, que puede producir un importante deterioro del hueso.

Se caracteriza por la presencia de dolor, tumefacción de la extremidad, incapacidad funcional, pérdida de la movilidad y la adopción por parte del paciente de una posición antiálgica. Además del dolor, hay que valorar el estado neurológico y vascular de la zona, así como muscular, pues en la mayoría de casos pueden verse afectados por la fractura del hueso.

El tratamiento que se vaya a utilizar va a depender de distintos factores y de las características de cada paciente. Alrededor de un 80% de estas fracturas son no desplazadas y se podrá optar por un tratamiento conservador.

Sea cual sea el tratamiento de elección, quirúrgico o conservador, el paciente pasará por un proceso posterior de rehabilitación y mejora de la salud por parte del fisioterapeuta, el cual se basará en etapas iniciales en una reducción del dolor y la inflamación y en una mejora de la movilidad del paciente a través de ejercicios de movilidad pasiva y activa, respetando siempre los tiempos biológicos de recuperación en caso de haber pasado por quirófano, y más adelante en una mejora de la fuerza, y la estabilidad de la zona afectado, llegando a recuperar el mayor grado de funcionalidad posible.

Fractura de pelvis

Las personas mayores pueden ser más propensas a este tipo de fracturas debido al mayor riesgo de caída que les rodea, pues debido a su deterioro por la edad, que dependerá de cada individuo en particular, los factores de riesgo aumentan. Los factores de riesgo más importantes a tener en cuenta son: la propia edad, acompañada de un deterioro general, la pérdida de equilibrio, el terreno, el estado del sistema visual de cada uno, o las alteraciones en el patrón de la marcha que puedan aparecer debido a diferentes patologías.

El tratamiento de las fracturas de la pelvis en ancianos varía dependiendo de la gravedad de la fisura, pero puede incluir cirugía, medicamentos, reposo en cama y terapia física, a través de un proceso de rehabilitación por parte de la fisioterapia. Los pacientes con fracturas de pelvis pueden tener dificultad para caminar cuando regresen a casa por lo que la fisioterapia podría ayudar a una reeducación de la marcha.

La importancia de la rehabilitación en fracturas

Cuando tiene lugar una fractura ósea en cualquier parte de nuestro cuerpo es muy importante llevar a cabo un buen proceso posterior de rehabilitación y recuperación. Este proceso de rehabilitación variará en función de las características de cada paciente y de la fractura, pues no es lo mismo que la fractura tenga lugar en una persona joven o en una persona de edad adulta. La rehabilitación es muy importante, pero sin duda es algo fundamental en personas mayores, pues su calidad de vida, su salud y su funcionalidad puede verse muy afectada.

Los objetivos principales de la rehabilitación post fractura en personas mayores serán la reducción del dolor y la inflamación, la recuperación de la movilidad y de la fuerza, la mejora de la propiocepción de la zona y alcanzar el máximo nivel funcional posible. Todo esto se consigue a través de la fisioterapia. La rehabilitación geriátrica post fractura es de vital importancia a la hora de revertir el deterioro físico y mejorar la calidad de vida y la salud.

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