Como podréis imaginar el ejercicio físico es una herramienta terapéutica increíble y que hoy en día se ve cada vez más respaldada por la ciencia a través de estudios que lo demuestran. Cada vez podemos encontrar más evidencia científica sobre los beneficios que nos puede aportar. Dicho esto, hay que tener en cuenta que este trabajo activo se tiene que realizar de la manera correcta y teniendo en cuenta unos parámetros que debemos seguir, y dentro de lo posible que esté programado y supervisado por un profesional.Imagen de una persona mayor haciendo ejercicio físico y reduciendo su dolor

Ahora bien, respondiendo a la pregunta inicial, podemos decir que sí con toda certeza. El ejercicio actúa frente al dolor a través de los siguientes mecanismos:

  • Por inhibición descendente: La activación del sistema neural descendente cortical involucra la liberación de neurotransmisores: beta endorfinas, encefalinas, o dinorfinas. Estos péptidos alivian el dolor incluso en situaciones de estrés.
  • Por alteración de las creencias de las personas
  • Por provocar un aumento de la tolerancia a la carga
  • Provoca cambios en la representación cortical
  • Favorece un ambiente social, y por lo tanto alejamos el foco atencional del dolor para centrarnos en otra cosa.
  • Mejora el sistema inmune
  • Disminuye el estrés.
  • Los músculos liberan mioquinas: al realizar ejercicio y contraer la musculatura, nuestros músculos liberan mioquinas las cuales ejercen efectos positivos en nuestro organismo, actuando algunas de ellas como antiinflamatorias.

De esta manera el ejercicio físico nos puede ayudar a reducir el dolor además de tener numerosos efectos positivos para nuestro cuerpo en otras áreas, es por ello que debemos intentar mantenernos lo más activos posibles.

Imagen de los centros de día dónde realizar ejercicio físico y así reducir el dolor

Caetano Núñez Forlani, Fisioterapeuta de los Centros de Día de Salusmayores, NºColegiado: 16257

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