El síndrome de Desadaptación Psicomotriz representa una entidad clínica típicamente geriátrica. Agrupa problemas posturales tales como la retropulsión corporal, problemas de la marcha poco específicos, signos neurológicos como akinesia axial e hipertonía así como problemas comportamentales similares a los encontrados en la depresión. Este síndrome puede provocar caídas que ocasionan sentimientos de inseguridad en las personas mayores. Éstas pueden llegar a desvalorizarse a si mismas, perder su autonomía y su vida social.

Desde Salus Mayores Centro de Día en Madrid te contamos cuáles son las características de la psicomotriz en la persona mayor.

 

 

Fisiopatología

Factores predisponentes:

– Lesiones subcorticales de la sustancia blanca, tales como lagunas en los ganglios de la base del tálamo; están en correlación con los problemas de la postura de la marcha o del comportamiento ejecutivo.

– La isquemia y la hipoxia crónica favorecidas por la fragilidad circulatoria de zonas cerebrales periféricas, sensibles a la hipoperfusión cerebral.

Factores desencadenantes:

– Funcionales: Como caídas o encamamiento prolongado.

– Orgánicas: La hipertermia, la deshidratación, la hipoglicemia, la hipotensión arterial ortostática así como todas las causas de hipoxia o de disminución del riego cardíaco (arritmia o insuficiencia cardíaca o la anemia) que agravan la reducción del flujo sanguíneo cerebral.

– Iatrogénicas: Ciertos medicamentos sedantes, tales como las benzodiacepinas, los antipsicóticos y los analgésicos centrales pueden precipitar la aparición de este síndrome

Diagnóstico Diferencial

– Enfermedad de Parkinson: Tienen en común las ´congelaciones´, la marcha con pequeños pasos, la akinesia, la hipertonía y en ocasiones la retropulsión, sin embargo la akinesia en el SDPM es es axial, mientras que en la EP es generalizada.

– Las demencias sub-corticales.

– La hidrocefalia.

– La depresión crónica, en ambos casos existe un enlentecimiento tanto ideatorio como motor.

Manifestaciones

Se manifiesta por:

– Disminución de las reacciones de ajuste postural.

– Desacondicionamiento físico.

– Pérdida de automatismos de la marcha (debido a la alteración de la programación motriz) que conllevan dificultad mara iniciar y mantener la marcha.

– Trastornos de la postura: retropulsión del tronco (es la inclinación hacia atrás al iniciar la marcha o la caída hacia atrás mientras el individuo camina) y flexión de las rodillas.

– Signos neurológicos: akinesia, hipertonía reaccional.

– Fobia a la bipedestación y a la marcha en su forma aguda.

– Abulia y desmotivación. 

Clasificación

Según su inicio, se puede categorizar en:

– Súbito o abrupto.

– Paulatino y gradual. 

Qué puede ofrecer el tratamiento de Fisioterapia en el Síndrome de Desadaptación PsicoMotriz

La readaptación motriz global llevada a cabo por fisioterapeutas formados en el tratamiento de las personas mayores debe ser precoz e integrar los objetivos de vida y la motivación del paciente.

Su objetivo primordial es la es reaprendizaje de la motricidad necesaria para realización de actos básicos de la vida cotidiana tales como: darse la vuelta en la cama, el paso a posición sentada o de pie.

Para ello, la correción de la retropulsión se lleva a cabo durante todo el transcurso de la readaptación motriz, así como en el entrenamiento de movimientos globales, el equilibrio y la marcha.

Así, desde la Fisioterapia podemos incidir en los siguientes aspectos:

– Mejora de la condición física, trabajando para mejorar la fuerza y la resistencia mediante programas de ejercicio adaptados a la persona.

– Ejercicios de disociación de cinturas escapular y pélvica.

– Corrección de la retropulsión mediante ejercicios de conciencia corporal y propioceptivos.

– Entrenamiento del equilibrio: Muchos pacientes con deficiencias del equilibrio pueden beneficiarse de este tipo de entrenamiento. En primer lugar, vamos a buscar una buena postura en posición de pie y el equilibrio estático, mediante ejercicos específicos para ellos, y posteriormente el entrenamiento del equilibrio dinámico.

– Mejorar el desempeño en transferencias, girarse en la cama, sedestación y bipedestación.

– Los dispositivos de asistencia pueden contribuir al mantenimiento de la movilidad y la calidad de vida. El paciente debe aprender nuevas estrategias motoras. El fisioterapeuta participa en la selección de los dispositivos de asistencia y en el entrenamiento para utilizarlos.